Esta enfermedad vírica es la más común de las afecciones hepáticas por la cantidad de enfermos que la padecen de manera crónica. Su período de incubación varía desde uno a seis meses y su medio de contagio puede ser las relaciones sexuales sin preservativo, compartir jeringas, tomar contacto con la sangre u otro líquido del cuerpo como semen, partos, utilización de agujas no descartables para tatuajes, etc.
Sus síntomas pueden no evidenciarse pero cuando lo hacen esta está acompañada de ictericia, acolia, coluria, náuseas, fiebre, dolor abdominal, diarrea, fatiga. (típicos síntomas de una hepatitis).

