
Este tipo de cáncer produce un crecimiento anormal de las células que forman el hígado, produciendo un tumor canceroso. Es frecuente que el hígado sea el lugar en el que acaba diseminándose otro cáncer que comenzó en otra parte del cuerpo, como puede ser el colon, estómago o pulmón.
Hay ciertos factores que nos exponen más a sufrir este tipo de cáncer, como son la hepatitis, cirrosis, ser hombre o bajo peso al nacer. Se puede tratar con cirugía, radiación o quimioterapia, así como también a través de un trasplante de hígado.

