Las cardiopatías y los triglicéridos

Varios estudios se han centrado en demostrar una posible una relación entre la presencia de una concentración elevada de triglicéridos y el riesgo de padecer una cardiopatía coronaria. De hecho, el control médico sobre los niveles de triglicéridos en sangre y su clasificación en los distintos grupos: limítrofe alto, alto y muy alto, resultan de importancia para determinar el tratamiento adecuado a seguir.

La implicación terapéutica puede variar desde un cambio de estilo de vida basada en la implementación de hábitos alimenticios, elaboración de una rutina de ejercicios físicos hasta un tratamiento farmacológico. Cardiopatías y triglicéridos

No obstante, la dieta suele ser uno de los principales focos de atención por parte del médico que atiende a un paciente con valores elevados de triglicéridos. Pues una ingestión de alimentos ricos en grasas saturadas, baja en fibra y alta en hidratos de carbono simples conllevan a un aumento de los productos metabólicos que se traduce como una mayor concentración de triglicéridos y colesterol.

Estos suelen ser depositados tanto en el hígado como en el resto de los tejidos y ser de este modo una de las causas de ateroesclerosis. Estas placas de ateroma pueden ser generadas en las arterias coronarias, encargadas de irrigar todos los tejidos del corazón. Si esta patología se desarrolla, puede llevar a la oclusión de la misma desembocando en un infarto de miocardio.

De todos modos, la mayor contribución a esta patología lo hace la entrega por parte de las lipoproteínas LDL de lípidos hacia el tejido de la pared arterial, entre los cuales el más abundante no son los triglicéridos sino el colesterol.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *